Tu manto

De En medio de la multitud,
Resaltabas tu,
Sabia que solo tenia que tocar tu manto,
Oh Jesus. 

Sabia que tu poder,
Era divino, algo celestial,
Que solo tocar tus ropajes,
Me podia sanar,
De mis dolores,
Y De mi enfermedad.

Y al tocar,
El borde de tu manto,
Sentí el poder desprenderse de ti,
Curando cada herida física y espiritual,
Ese instante, fue sobrenatural.

Tengamos fe,
Y sepamos en quien hemos creído,
 En El hijo del Hombre, el Cristo hijo de Dios,
Que tiene el poder sanar y de darnos salvación.

Comentarios

Entradas populares