Salmos 151
Ante ti inclinamos nuestras rodillas,
Gracias por perdonarnos y por tus maravillas.
A ti te alabamos, Rey de Reyes y Señor Soberano,
Solo ante ti levantamos nuestras manos.
Gracias por amarnos tanto
Y por dejar tu Espíritu para consolarnos.
Gracias Jesús, por siempre estar intercediendo,
Por en nuestras vidas quitar todo dolor y lamento.
Santo Dios de Israel, te adoramos.
Rey de Paz, te exaltamos.
Muchas Gracias por ese amor infinito,
Por ser nuestro Padre que reina en los cielos propicios.
Perdonaste nuestras iniquidades
Y transformaste nuestro llanto en baile.
Siempre estas y estarás a nuestro lado.
Gracias por jamás desampararnos.
Nuestro canto llegará a las alturas.
Potestades huirán y Ángeles se nos unirán
Al invocar el Sagrado nombre de Jehová.
Tu palabra nos dejaste
Como solución ante el desastre.
Tu Protección divina,
Como armadura de La Cima.
Termino este poema con esta frase:
“El Señor los acompañará por dondequiera que anden.”
Por: Julio Solano Peláez
Amén, Dios te continúe bendiciendo e inspirando!!
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