Gracias por tal perdón
Nos perdonaste.
Undidos en la más inmensa traición,
Aún cuando no buscábamos tu corazón,
Y rechazábamos tus ofertas de amor.
Nos restauraste.
Sucios y llenos de iniquidad,
Duros como piedras,
sin nada que expresar.
Allí entraste tú y nos libraste,
De la maldad.
Tu sangre recorrió la cruz,
Y llego a nuestro corazón,
Para que vuelva a latir
Dentro de mi.
Gracias por tal perdón,
Por la vida eterna
Y la Salvación.
Gracias Dios.
- Por: Julio Solano Peláez
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