Te sentimos
Nuestros ojos
No te piensen percibir,
Ni con nuestras manos
Podemos tocarte.
Pero sabemos que tú estás ahí.
Te siente nuestro corazón,
Nuestra alma respira tu presencia,
Que es pura como el agua
Y calienta como el fuego.
Restaurando todo nuestro ser.
Y aún en la oscuridad,
No necesito mis ojos
Para saber que ahí estás,
Te doy gracias
Por estar ahí por la eternidad.
Por: Julio Solano Peláez
Comentarios
Publicar un comentario