Estás a la puerta

Tú estás a la puerta y llamas,
Llamas, porque anhelas entrar
Y con nosotros estar.
Gracias por tocar a nuestra puerta.
Gracias por con nosotros querer habitar.
Ayúdanos a recibirte
Ayúdanos a adorar.

Resplandece como el alba,
Brilla como el sol,
Que tu presencia inunde nuestro corazón,
Tan potente como la luz de la mañana .

Ciertamente tú estás a la puerta,
Ayúdanos a responder,
A aceptarte en nosotros
Y vivir para ti.

Restaura nuestra comunión.
¡Que la alabanza haya de fluir!
Y que tu presencia permanezca
Para siempre aquí.

Por: Julio Solano Peláez 

Comentarios

Entradas populares