El Verbo que se encarnó
Nos diste esperanza,
En medio de la oscuridad
Brillaste,
Y a ti mismo te entregaste,
Tú nos salvaste
Del horrible destino.
Tu sangre fluyó,
Se derramó.
Pero vivo estás hoy,
Y contigo
No hay perdición.
Jesús, Hijo de Dios,
El verbo que se encarnó.
Gracias por tu sacrificio,
Por amor a nosotros venir
Y dar tu vida,
Por cada ser humano,
Ya que todos pecamos,
Tú nos redimiste,
Y ahora somos libres.
Por: Julio Solano Peláez
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