Un Soneto de Loor
Enséñanos a amar como tú, Dios.
Muéstranos la verdad y tu camino,
Instrúyenos en todo lo divino.
Y no tener por tu palabra incordios.
Ayúdanos sin importar los medios,
Como el amor que de ti provino,
A ver lo que en la Biblia está escrito,
Con tus ojos de sabiduría y no los míos.
Alabado seas mi Rey Eterno,
Y Glorificado seas mi Señor.
Tú eres mi Padre bueno y tierno.
Sea a ti por los siglos, el honor.
Altísimo Dios y Rey Supremo,
Loor al único y real Salvador.
Por: Julio Solano Peláez.
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