Salto de Fe
No temamos,
Esperemos con fe,
Que todavía las montañas se pueden mover.
Sin importar la profundidad de los problemas,
Ni su número y cantidad,
Con fe en nuestro Señor,
Se hace más llevadero el pesar.
Como se hunde la piedra en el mar,
Para no ser vista jamas,
Así nuestros problemas,
No serán más que un recuerdo,
De que Dios nos ha de ayudar.
¡Sencillamente confiemos!
Atrevamonos a dar,
El salto de fe,
Confiemos y esperemos,
Esperemos y confiemos,
Al final toda lagrima se enjuagara.
Por: Julio Solano Peláez
Hermoso
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